Licdo. Jesús Eduardo Otalvares
Historiador- Cronista
AQUINO Y SU POSTULADO
POLÍTICO. (Esquema)
1- ARISTÓTELES
EN LA PERSPECTIVA DE PLATÓN.
2- INFLUENCIA
DE ARISTÓTELES EN LA POLÍTICA Y EN LA VISIÓN DE TOMÁS DE AQUINO SOBRE LA
POLÍTICA.
3- ORIGEN DE
LA SOCIEDAD POLÍTICA
4- EL GOBIERNO
Y SUS DIVERSAS FORMAS
5-
JERARQUIZACIÓN DEL ESTADO POR TOMÁS DE AQUINO.
6- CINCO VÍAS
DE TOMÁS DE AQUINO.
1. Vía del movimiento
2. Vía de la casualidad o causa
eficiente
3. Vía de la necesidad o de la
contingencia
4. Vía de los grados del ser o
grados de perfección
5. Vía de la finalidad o por el
orden del mundo (ex gubernatione mundi) o prueba teológica
7-. LA LEY
NATURAL.
Es menester tener presente la
visión que se tenía en la Antigua Grecia sobre la Política, el Estado, sus
órganos de control y las funciones de sus ciudadanos y la manera de Gobernar;
en aquellos pensadores que sus ideas son el pregoneo del pensamiento político o
de gobierno de Tomás de Aquino, como lo fue el precursor de la ciencia
política, Aristóteles.
Uno de los objetivos fundamentales de este estudio es determinar la
influencia de Aristóteles en la visión política y de gobierno de Tomás de
Aquino, ya que, muchos consideran a este personaje como aquel que cristianizo
las ideas de Aristóteles [1], llevando a coaccionar la visión de gobierno y
sociedad con la celestial, desde la causa primera. Por eso al conocer las
fuente que antecede a Tomás de Aquino,
nos lleva a tener presente cuál fue su verdadero aporte a la sociedad en cuanto
a la Política. Por eso ve la política
pero como ciencia que debe remontarse a
principios universales de orden natural o filosófico y de orden sobrenatural o
teológico, pues el santo Doctor no trata de construir una ciencia política
cualquiera, sino una ciencia política verdaderamente cristiana y aplicable a
los pueblos cristianos.[2]
1.- ARISTÓTELES EN LA PERSPECTIVA DE PLATÓN.
La República de Platón presenta un Estado ideal sobre lo que él
consideraba los elementos básicos del alma humana: el apetito, la razón y el
ánimo. De acuerdo con esto, su república ideal estaba compuesta por tres grupos
diferenciados: una clase comercial (identificada con el apetito), una clase
ejecutiva (equivalente a la razón) integrada por administradores y soldados
responsables del cumplimiento de las leyes, y por último los guardianes o reyes
filósofos (el ánimo) que ejercerían como legisladores. [3] Esta jerarquía del
gobierno la toma Aristóteles y la lleva a plasmar esas ideas de platón sobre el
Estado, La justicia y el bien común. [4]
2.- INFLUENCIA DE ARISTÓTELES EN LA POLÍTICA Y EN LA VISIÓN DE TOMÁS DE
AQUINO SOBRE LA POLÍTICA.
El sistema aristotélico de
clasificación de Estados, que influyó en el pensamiento político posterior
durante siglos, se basaba en un criterio simple: los buenos gobiernos son
aquellos que mejor sirven al bien general; los malos gobiernos son los que
subordinan el bien general al bien de las personas en el poder. Aristóteles
establecía tres categorías de gobiernos: monarquía, gobierno de una sola
persona; aristocracia, gobierno de una minoría selecta, y democracia, gobierno
de muchos. Distinguían, por tanto, la tiranía, el gobierno de una persona en su
propio interés [5]; oligarquía, el gobierno de unos pocos en su propio interés
y la oclocracia (democracia radical), gobierno de la multitud o de la plebe.
Aristóteles es el punto de partida del Tomismo, ya que, ve al hombre
como “un ser social por su misma
naturaleza, y que el que vive fuera de la sociedad por organización, y por el
efecto de Azar” [6], que se agrupa o se asocia para y la
misma perfección individual, e incluso la misma felicidad, el hombre
necesita de la comunidad y el agruparse con sus semejantes. Es por tanto la asociación de individuos lo
que lleva a que se dé el Estado- Política.
Siguiendo a Aristóteles, Santo Tomás describía la sociedad como un
cambio mutuo de servicios encaminado a la vida buena. El bien común exige que
tal sistema tenga una parte dirigente, para conservar el orden la justicia, la
belleza, la templanza de la cual nos habla la República de Platón, [7]. Santo
Tomás compara la fundación y gobierno de estados, la planeación de las
ciudades, la construcción de castillos, el establecimiento de mercados v el
fomento de la educación a la providencia que Dios tiene para gobernar el mundo. [8]
3.- ORIGEN DE LA SOCIEDAD
POLÍTICA
El origen y el término u objeto de la sociedad política, es decir, su
causa eficiente y su causa final. La sociedad política perfecta es postulada
por la misma naturaleza del hombre para el completo desarrollo de su
personalidad. Nace de las más íntimas exigencias de nuestra naturaleza racional
y culmina en el bien común de los hombres asociados, que en ella encuentran las
posibilidades y las facilidades, esto es, los medios necesarios y
convenientes, para conseguir el completo desarrollo de su personalidad
natural de hombres y, por tanto, su felicidad terrestre y temporal de la vida
presente, preámbulo y disposición; para la felicidad última de la vida futura.
El origen del Estado se apoya también en la misma naturaleza del
hombre, en cuanto ser social. Pero para que el bien común sea realizable se
requiere un orden común, que se consigue mediante diversas motivaciones y
razones que exigen lazos y vincules sociales, comenzando por la familia,
siguiendo por las asociaciones y los gremios, hasta concluir en la organización
del Estado, en cuanto forma suprema y más general de la convivencia social. [9]
Dios sigue siendo el paradigma en el actuar y en la política, ya que todo
poder viene de Él.
4.- EL GOBIERNO Y SUS DIVERSAS FORMAS
Monárquica es en absoluto la preferible, la mejor. En primer lugar,
porque es de suyo la. Más apta para conseguir el fin propio de la sociedad
civil perfecta, que es el bien común. Lo mismo que el mundo está gobernado por
uno solo, Dios, la forma superior de gobierno es la monarquía, pues es la que
mejor garantiza y salvaguarda la unidad de dirección y la unidad del Estado.
[10]
La monarquía reside en uno solo el poder supremo del estado, mientras
que en la poliarquía—a la cual se reducen las demás formas—el poder supremo se
distribuye en varios o muchos. [11]
Otra forma legítima y buena es la aristocracia, que tiene la ventaja de
que pocos hombres eminentes y selectos puedan servir conjuntamente a la
comunidad.[12] También la democracia se considera como forma buena cuando en
ella entran en juego la igualdad y la libertad de todos los ciudadanos al
servicio del bien común, y toda forma de gobierno contradictoria a esta atenta
contra la sociedad, afectando la polis.
Por último, la democracia ofrece sus ventajas, en cuanto que no
solamente acentúa la libertad política de todos los ciudadanos, sino también en
cuanto que fomenta entre todos el interés por una mayor contribución y
colaboración a la responsabilidad del estado, una mayor comunicación de todos entre
sí y una mayor igualdad, aunque se corre el peligro de convertirse en
demagogia o en anarquía.
Si el fin del Estado, en sentido clásico, es conducir a los ciudadanos
a una disfrutar de un bien común, donde
Tomás como teólogo cristiano ve la trascendencia sólo en Dios que nos lleva a la felicidad. Ve
por tanto a la hora de gobernar que la
Iglesia tiene superioridad sobre el Estado, y poder predominante del Papa sobre
el Emperador, por tanto la Soberanía viene de Dios [13].
El cuadro de la naturaleza pintado por Santo Tomás se conformaba
exactamente a su plan de conocimiento. El universo constituye una jerarquía
que llega desde Dios, que se encuentra en la cumbre, hasta el más ínfimo de los
seres; por tanto la visión piramidal, siguiendo la idea de sus antecesores es
la visión perfecta de gobierno.
Para construir, por
consiguiente, una doctrina política auténticamente humana y cristiana, hay que
proyectar sobre los datos de la experiencia y las enseñanzas de la historia los
rayos mancomunados y convergentes de la filosofía y de la teología.
Pero es característico de Santo Tomas el considerar una vida política
ordenada como causa que contribuye incluso a este fin último. De modo más
específico es función del gobernante terreno poner los cimientos de la felicidad
humana manteniendo la paz y el orden, conservarla vigilando que todos los
servicios necesarios de administración pública, jurisdicción y defensa se
realicen debidamente, y mejorarla corrigiendo los abusos dondequiera que
ocurran y eliminando todos los obstáculos que puedan oponerse a la vida buena.
La finalidad moral para la que existe el gobierno político implica que
la autoridad debe estar limitada y que debe ejercerse sólo de acuerdo con la
ley. Así, por ejemplo, dice muy poco con respecto a las formas de gobierno
aparte de lo que toma de Aristóteles, y su defensa de la monarquía, que considera como la mejor forma de gobierna
sigue las mismas líneas académicas trazadas por la Política.
5.- JERARQUIZACIÓN DEL ESTADO POR TOMÁS DE AQUINO.
La Visión de Tomás de Aquino es Piramidal y nos lleva a implementar una
forma de Gobierno que parta desde el bien supremo (Dios), para llegar a él bien
común ( justicia) que es dirigida por un Monarca, el cuál debe velar por el
bien social desde la aplicación de la ley natural, para llegar a conformar un
estado Justo. Para esto el Hombre
dirigente tiene que tener una “ratio recta”, es decir, conciencia Moral que se
ajuste a los principios naturales de la ley eterna y de la ley natural. Tomás de Aquino lleva a unificar la visión de
gobierno, la filosofía y la sociedad con una perspectiva teológica.
Esta visión piramidal de la cosas, lleva al orden la cosas Todo ser
actúa bajo las exigencias internas de su propia naturaleza, buscando el bien o
forma de perfección natural de su especie, y encuentra su lugar en el orden
ascendente según su grado de perfección. Lo superior manda y utiliza en todos
los casos a lo inferior, del mismo modo que Dios manda sobre el mundo o el alma
sobre el cuerpo. Ningún ser por bajo que pueda estar carece por entero de
valor, ya que tiene una posición, unos deberes y unos derechos, con todo lo
cual contribuye a la perfección del conjunto.
De ahí que el gobierno sea una magistratura o un fideicomiso de toda la
comunidad. Como su súbdito más ínfimo, el gobernante está justificado en todo
lo que hace solamente porque contribuye al bien común. Su poder, por el hecho de que deriva de Dios
para la feliz ordenación de la vida humana, es un ministerio o servicio debido
a. la comunidad dé que es cabeza. No puede ejercer injustamente el poder ni
tomar propiedad de sus súbditos mediante los impuestos más allá de lo que sea
necesario. En consecuencia, la finalidad moral del gobierno es primordial.
En términos generales, es deber del gobernante dirigir la acción de
todas las clases de tal modo que los hombres puedan vivir una vida feliz y
virtuosa, que es el verdadero fin del hombre en sociedad. Naturalmente, esto
tiene que llevar en último término a un bien que se encuentra más allá de la
sociedad terrena, a una vida celestial; sin embargo, tal cosa sobrepasa los
poderes humanos y es más bien función de los sacerdotes que de los gobernantes.
6.- CINCO VÍAS DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.
Los argumentos probatorios de la existencia de Dios son aposteriorísticos.
Se trata de las famosas cinco vías (quinque viae). Son las siguientes:
§ Vía del movimiento (ex parte
motus): Todo lo que se mueve es movido por otro; debe haber un ser que sea
fuente primera del movimiento, pero en sí mismo inmóvil, “un primer motor que
no sea movido por otro, y este primer motor es el que todo el mundo llama
Dios”. Si se ve desde la política es ese edificio, donde Dios es el ser que
Gobierna y es el principio del Estado.
§ Vía de la casualidad o causa
eficiente (ex ratione causae efficientis): Todo efecto tiene una causa; debe
haber una causa encausada, “una primera causa eficiente, y ésta es la que todo
el mundo llama Dios”.
§ Vía de la necesidad o de la
contingencia (ex possibili et necessario): Todos los seres son contingentes, es
decir, no tienen en sí la razón de su existencia; si no hubiera más que entes
contingentes no existiría nada, por lo que debe haber un ser necesario, “que
sea la causa necesaria respecto de los demás, y este ser es el que todo el
mundo llama Dios”. El poder, el Monarca y la ley son contingentes de Dios.
§ Vía de los grados del ser o
grados de perfección (ex gradibus perfectionis): La existencia de diversos
grados de perfección y de valoración exige la existencia de un ser perfecto,
especie de sistema de referencia de todos los grados y valores; “existe, pues,
algo que es causa de lo que hay de ser, bondad y perfección en todos los entes,
y esto es lo que llamamos Dios”.
§ Vía de la finalidad o por el
orden del mundo (ex gubernatione mundi) o prueba teológica: Hay un orden en el
universo que exige un ordenador; los seres desprovistos de inteligencia están
ordenados a un fin; luego debe “existir un ser inteligente, que conduce todas
las cosas naturales a su fin; y a éste lo llamamos Dios”.[14]
7.- LA LEY NATURAL.
La razón por la cual pudo Santo Tomás pasar por alto lo que parece ser
un punto esencial de la filosofía política es probablemente el hecho de lo
profundamente que estaba inmerso en la tradición medieval de la santidad de la
ley. Su reverencia por la ley era tal que daba por supuesto que su autoridad le
era inherente y no dependía de ningún origen humano. Su intento constante es
relacionar lo más estrechamente posible la ley humana con la divina.
En la clasificación cuádruple que de las leyes hace Santo Tomás, sólo
una de las cuatro categorías es humana. Sus cuatro clases de ley son cuatro
formas de razón, que se manifiestan en cuatro niveles distintas de la realidad
cósmica.
La primera de ellas —la ley eterna— es prácticamente idéntica a la razón
de Dios. Es el plan eterno de la divina sabiduría con arreglo al cual está
ordenada toda la creación. Esta ley está en sí por encima de la naturaleza
física del hombre y por entero fuera del alcance de la comprensión humana,
aunque no es por este motivo extraña o contraria a la razón humana.
La ley natural— puede acaso describirse como un reflejo de la razón
divina en las cosas creadas.
La ley humana, subdividida en
ius gentium y ius civile.
Lo mismo que en la moral individual, también la finalidad de la moral
política es el bien, pero no el individual, sino el bien común. Es por tanto
que debemos evitar ese dualismo entre el bien y el mal y potenciar más esas
leyes humanas que encaucen las potencialidades positivas y eviten las
negativas; recordemos que la ley hace al hombre el más noble de los seres, pero
sin la ley se convierte en el animal más bestial. Por eso la Primera ley que debe regir a una
sociedad y a un hombre es la ley natural, ya que ésta es la primera regla de la
razón [15]. La ley natural y eterna, que
el hombre descubre en el orden óntico del universo, ha de ser el paradigma
moral aplicable al mundo social para que el hombre encuentre su verdadero
ser, su dignidad y su misma felicidad, esta ley lleva a la Justicia, es decir
al bien común. Pues bien -. El término bien común no significa una especie ni
un género, como hombre o como animal, sino un análogo con dos significaciones
diversas y escalonadas, que son el bien común inmanente y bien común
trascendente. El bien común inmanente está dentro de la misma sociedad
política y es dependiente de ella; el bien común trascendente está fuera de la
sociedad política y es de ella independiente. [16]
Su filosofía trató de encontrar las razones de estas concepciones, tal
como se creía que era, de construir un esquema racional de Dios, la Naturaleza
y el hombre, donde se encuentra la sociedad y el Hombre (Política y el
Estado)
BIBLIOGRAFÍA.
o Aristóteles.
La Política. (1962). Madrid. En el
origen del Estado y de la Sociedad.
o Merino,
José A. Historia de la Filosofía Medieval. Madrid Sapintia Rerun. 2001.
o Platón,
República.
o Trigo,
Pedro. Tomás de Aquino y el cambio de perspectiva. Venezuela, Revistas del ITER. 1995.
o Ramírez,
Santiago. Doctrina Política de Santo Tomás. Madrid, Instituto Social XII. 1951.
o Sabine,
George. Historia de la Filosofía Política. Bogotá, Fondo de Cultura. 1945.
o Burk,
Ignacio. Tomas de Aquino. Caracas, Dirección de Cultura Universidad Central de
Venezuela. 1978.
o Copleston,
Frederick. Historia de la Filosofía. España. Ariel. 1985.
[1] Trigo, Pedro. Tomás de Aquino y el cambio de
perspectiva. Venezuela, Revistas del
ITER. 1995.
[2] Ramírez, Santiago. Doctrina Política de Santo
Tomás. Madrid, Instituto Social XII. 1951.
[3] Aristóteles. La
Política. (1962). Madrid. En el origen del Estado y de la Sociedad.
[4] Burk, Ignacio. Tomás de Aquino. Caracas,
Dirección de Cultura Universidad Central de Venezuela 1978.
[5] Ídem.
[6] Ídem.
[7] Platón, república Libro VI.
[8] Sabine, George. Historia de la Filosofía
Política. Bogotá, Fondo de la Cultura. 1945
[9] Merino, José A. Historia de la Filosofía
Medieval. Madrid Sapintia Rerun. 2001.
[10] Sabine, George. Historia de la Filosofía
Política. Bogotá, Fondo de la Cultura. 1945.
[11] Ramírez, Santiago. Doctrina Política de Santo
Tomás. Madrid, Instituto Social XII. 1951.
[12]
Sabine, George. Ob. cit.
[13]
Ramírez, Santiago. Ob.cit.
[14] Merino, José A. Ob.cit.
[15] Aristóteles. Ob. Cit.
[16] Ramírez, Santiago. Doctrina Política de Santo
Tomás. Madrid, Instituto Social XII. 1951.